Cómo cuidar tu cabello y cuero cabelludo
según tu tipo

El cuidado del cabello va mucho más allá de elegir un buen shampoo. Como tricóloga, uno de los errores más frecuentes que veo en consulta es que las personas usan productos genéricos sin considerar su tipo de cuero cabelludo, lo que con el tiempo agrava problemas como la caída, la caspa o la grasa excesiva.
“El cabello sano comienza en el cuero cabelludo. Si la raíz no está bien, el tallo capilar tampoco lo estará.” — Dra. Yany Ahedo
Primero: identifica tu tipo de cuero cabelludo
Antes de elegir cualquier producto o rutina, es fundamental saber qué tipo de cuero cabelludo tienes. Los más comunes son:
Cuero cabelludo graso
Se caracteriza por producir sebo en exceso, lo que hace que el cabello luzca grasoso pocas horas después de lavarlo. Puede ir acompañado de caspa grasa, picazón y en algunos casos, foliculitis.
- Usa shampoos con ingredientes reguladores como zinc piritiona o ketoconazol
- Evita aplicar acondicionador en el cuero cabelludo — solo en las puntas
- No te laves el cabello más de una vez al día — estimula más producción de sebo
- Masajea el cuero cabelludo suavemente al lavar para activar la circulación
Cuero cabelludo seco
Produce poco sebo, lo que genera descamación fina, sensación de tirantez y cabello opaco y quebradizo. Es común en personas que usan mucho calor o productos con alcohol.
- Usa shampoos hidratantes con aceites naturales como argán o jojoba
- Incorpora mascarillas capilares nutritivas una vez por semana
- Reduce el uso de secadora y planchas — o usa protector térmico
- Bebe suficiente agua — la hidratación capilar empieza desde adentro
Cuero cabelludo mixto
Graso en la raíz y seco en las puntas. Es el tipo más común y también el que más confusión genera al momento de elegir productos.
- Usa shampoos equilibrantes sin sulfatos agresivos
- Aplica acondicionador solo desde la mitad del cabello hacia las puntas
- Considera tratamientos de bifase que hidratan sin agregar peso
Cuero cabelludo sensible
Se irrita con facilidad, presenta enrojecimiento, picazón o ardor ante ciertos productos o cambios ambientales. Requiere especial cuidado en la selección de cosméticos capilares.
- Opta por productos hipoalergénicos sin fragancia, parabenos ni sulfatos
- Evita cambiar de productos constantemente
- Consulta con un especialista si los síntomas persisten
Hábitos que hacen la diferencia
Más allá del tipo de cuero cabelludo, estos hábitos impactan directamente en la salud capilar de cualquier persona:
- Alimentación — el cabello necesita proteínas, hierro, zinc, biotina y vitaminas del complejo B para crecer fuerte
- Hidratación — beber al menos 2 litros de agua al día mejora la elasticidad capilar
- Estrés — el estrés crónico es una de las causas más frecuentes de caída de cabello (efluvio telógeno)
- Sueño — durante el sueño el organismo repara y regenera tejidos, incluyendo los folículos pilosos
- Temperatura del agua — lavar con agua muy caliente dilata los poros y aumenta la pérdida de sebo
¿Cuándo ver a un especialista?
Hay señales que no deberían ignorarse y que requieren una evaluación tricológica profesional:
- Caída de más de 100 cabellos al día de forma sostenida
- Aparición de zonas con menor densidad o calvicie en parches
- Picazón, enrojecimiento o descamación que no mejora con productos convencionales
- Cambio en la textura o grosor del cabello sin causa aparente
- Cabello que se rompe con facilidad desde la raíz
La detección temprana es clave. Un diagnóstico tricológico a tiempo puede revertir condiciones que, si se dejan avanzar, se vuelven mucho más difíciles de tratar.
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